Arquitectura de Información, una nueva disciplina en la tecnologia
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Fuente: SimplexIT Magazine


Diego Ferreyra es Licenciado en Bibliotecología y Documentación y especialista en Arquitectura de Informacion. Ha realizado recientemente la nueva arquitectura del portal de Educ.ar , el sitio que nuclea a la comunidad educativa del país. Este año dicta por primera vez la materia sobre este area en la carrera de Bibliotecología de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.
¿Qué es la Arquitectura de Información ?

Hay muchas definiciones, porque es una disciplina que está en proceso de conformación. Es una disciplina que viene a reunir a un conjunto de profesiones y prácticas que están en torno a la construcción de espacios de información, al diseño y modelización de esos espacios. En ese sentido, no es una disciplina científica que tenga un corpus teórico muy estable ni haya podido construir supuestos que logren construir condiciones de predicción, que es lo que se espera de una disciplina o una ciencia. Pero logra reunir una serie de prácticas relacionadas con los procesos de construcción de requerimientos. Los requerimientos son percibidos, desde el punto de vista de la informática, como un problema de relevamiento. Desde el punto de vista de la AI, son percibidos como un tema de construcción: hay que construir esos requerimientos en conjunto con un usuario, una comunidad, etc. Luego, aplicados a determinado medio, en este caso la web, cuáles son las características que esos requerimientos deben tomar para poder implementarse en términos de un servicio y cuáles son las funcionalidades posibles.

Se llama arquitectura porque se acerca mucho al rol de un arquitecto. Esta palabra la utilizó Richard Wurman –arquitecto- en un congreso en el año 1976, para puntualizar el hecho de que la tarea en espacios informacionales es muy parecida a construir un edificio. Hay que reunirse con un cliente, que debe establecer cuáles son sus necesidades, las cuáles deben ser formalizadas y pasadas a parámetros técnicos. Éstos, a su vez, deben ser reconocibles a través de determinadas funciones y características que el cliente o el usuario quizás no conoce, pero que según como sea el diseño va a poder resolver las necesidades planteadas en un primer momento. Luego, se pasa a una instancia de diseño, donde el arquitecto modeliza cual es la mejor solución posible dadas determinadas condiciones tecnológicas para los requerimientos del cliente.

Como la arquitectura, tiene un aspecto proyectual en el sentido de que está signada por la posibilidad de construir un mundo por venir, que tiene una parte de creatividad y una parte de determinantes técnicos. Los arquitectos se consideran artistas. La arquitectura puede ser percibida como un fenómeno estético, pero tiene un componente técnico y tecnológico muy fuerte.

Muchos arquitectos de datos o informáticos consideran que un código debe ser “elegante”. ¿Cómo percibís la noción de elegancia aplicada a un código? En términos artísticos, es elegante si puede ser analizado en términos de belleza. En la noción de estética hay implícita una concepción del mundo y de la belleza.

Muchas veces hay códigos que no son “elegantes”, pero articulados con determinada plataforma logran mayor eficiencia que un código elegante. En general, las comunidades de desarrollo perciben la elegancia del código como una construcción abstracta, las comunidades de administradores perciben a los desarrolladores como una manga de delirantes que no piensan en los costos de implementación de un determinado modelo... Desde ese punto de vista, la arquitectura debe tener una mirada global de todo este proceso. Vos me preguntabas por la formación en informática. Hay que saber un poco de todas estas cosas y aprender de todos los miembros de un equipo, porque es imposible que ninguno de los miembros de un equipo sepa todo lo que saben los demás. Pero hay que atender especialmente a cuáles son los saberes críticos de cada uno de los actores de un equipo para tenerlos en cuenta a la hora de tomar una decisión.


diego-ch.jpg Diego Ferreyra: Como la arquitectura, la AI tiene un aspecto proyectual en el sentido de que está signada por la posibilidad de construir un mundo por venir, que tiene una parte de creatividad y una parte de determinantes técnicos


¿Por qué es importante la AI?

Creo que es muy importante en general y cada vez lo es más, porque el desarrollo de servicios en el contexto de la web es percibido cada vez más como un problema integral que no tiene una solución solamente tecnológica, que no es un problema solamente de comunicación, que requiere de esta mirada en términos de diseño, de proyecto.

La noción de lo proyectual tiene que ver no solamente con este doble componente de lo tecnológico y con una cierta cantidad de definiciones de políticas de servicio, desarrollo, etc, sino que también tiene que ver con esta sensación de que yo entro en un proyecto en el que me prometen una serie de logros, y probablemente cuando estén cumplidos esos logros mi horizonte de demandas haya cambiado. Eso en general es un signo de casi todos los procesos tecnológicos y de por si de cualquier proceso proyectual.

Entonces, la AI es una persona que puede anticipar ese tipo de desplazamientos a la vez que puede ver este diseño integral a todos los requerimientos, contemplando tanto el aspecto tecnológico como los aspectos vinculados a la comunicación y a la organización, y sobre todo la escalabilidad del proyecto.

En términos de proyección, muchas veces en la AI hay errores. Un problema muy grande que tiene tanto la AI como cualquier otro sistema proyectual es la argumentación de las decisiones de diseño. Quiénes más lo entienden son sin duda aquellas personas que trabajan en diseño gráfico, que tienen que argumentar sobre sus decisiones de diseño, y es muy difícil a un cliente darle garantías sobre esas decisiones. A partir de eso se puede apelar a herramientas sociométricas: "hicimos un estudio entre 4000 personas, y dio que 100 hacen click acá, 50 hacen click acá", etc. Esa es una forma de darle una garantía numérica a una decisión de diseño que sigue siendo tan arbitraria como antes del estudio, pero conseguiste un número que te respalda y eso tranquiliza al cliente. Otro tipo de garantías pueden estar basadas en estudios de benchmarking o experiencias: "esto lo hemos probado en tal y tal sitio y te proponemos una solución similar". Pero sigue siendo que estás apelando a estrategias argumentativas para resolver tus propias decisiones de diseño. En ese sentido, rol de la AI es asumir un cierto nivel de riesgo y tomar algunas decisiones de diseño que a veces pueden salir bien o mal.

Argumentar sobre decisiones de diseño implica un gran riesgo, y la importancia en este momento tiene que ver con la posibilidad de construir un rol integral que pueda tener una mirada desde más de un aspecto, y que en general un proyecto puede ser técnicamente muy correcto e igual fracasar por no haberse adecuado a determinada agenda que en ese momento el medio en que se quería insertar estaba abordando. Hoy puedo implementar un CMS para resolver una solución orientada a contenidos, y hoy en realidad el medio en que me quiero insertar está orientado a la implementación de políticas de participación y no más a contenidos. Es un diagnóstico que no tiene que ver con la solución tecnológica, sino con el medio.

Este tipo de soluciones está en general más orientado al rol de la AI.

¿Cómo es la materia sobre AI que están dictando en la universidad?

La materia se llama Sistemas y Redes de Información, y se dicta en el contexto de la carrera de Bibliotecología de la Facultad de Filosofía y Letras. Dentro de esa carrera, es una materia para quienes eligen la orientación a tecnología.

Lo que hicimos fue retrabajar el programa de la materia, pensando en que los escenarios de aplicación más cercanos a un bibliotecario no tenían que ver quizás tanto con diagnósticos orientados a cuál es la mejor infraestructura de red a implementar o cuál sistema operativo seleccionar, que son soluciones tecnológicas para las que hay perfiles especializados a los cuales un bibliotecario puede recurrir, sino que en general tiene que ver con que pueda modular y constituirse en un rol de diálogo entre una serie de perfiles técnicos y una institución, entendiéndose por ésta como quien genera la demanda.

La insertamos en la carrera considerando que si el rol general del bibliotecario era modular, arbitrar e implementar la relación que puede existir entre una comunidad y una determinada cantidad de recursos y una plataforma de servicios, ese mismo problema llevado al contexto de la web está abordado por la AI.


diego-ch.jpg Diego Ferreyra: Como la arquitectura, la AI tiene un aspecto proyectual en el sentido de que está signada por la posibilidad de construir un mundo por venir, que tiene una parte de creatividad y una parte de determinantes técnicos


En un área como la de la AI, ¿cuáles te parecen que son los avances que se vienen?

Creo que faltan definir metodologías formales que puedan predecir resultados. Al dia de hoy, hay muchas metodologías que conviven, y todavía falta que se estabilicen marcos metodológicos específicos aplicados a problemas específicos, o sea, diferenciar claramente cuál es la metodología para resolver determinados tipos de problemas en sitios orientados a contenidos, problemas orientados a cada fase del desarrollo, qué metodologías aplicar al momento del relevamiento, al momento de la construcción de la demanda, al momento de la construcción de lineamientos de diseño, etc.

Por otro lado, creo que una vez que se consoliden las metodologías emergerá más de un marco teórico. La AI va a estar madura cuando pueda decir “yo pienso la AI en términos de Rosenfield”, o “yo pienso la AI en términos de Nielsen”, etc. Es decir, que haya más de un marco teórico para explicar un mismo fenómeno. Es difícil identificar metodologías que se corresponden con cada marco teórico, y casos de éxito correspondientes a cada marco teórico con cada metodología, y muchas veces hay un uso así como “de carnaval” de más de una metodología.

Y según lo que decís, ¿en qué estado se encuentra ahora?

Por ahora, en un estado de expansión de casos. Esperemos que con esta materia que estamos arrancando ahora se generen más perfiles, que éstos formalicen más sus tareas y que esto a su vez genere más metodologías y que éstas sean documentadas. Creo que lo más importante de este tipo de problemas no son los casos de éxito, sino los casos de fracaso. Quien diga que aprende de los casos de éxito creo que está mintiendo. Los casos de fracaso nos obligan a cambiar alguna forma de operar. Necesitamos que se documenten más casos de fracaso para poder crecer en términos de establecer metodologías que puedan predecir escenarios, etc.

Un problema que tienen muchos modelos teóricos aplicados a diseño web y en general aplicados a las apropiaciones tecnológicas es que son muy simplistas. Muchas veces pueden explicar un determinado momento del estadío, pero no pueden explicar por qué ese momento no era así ayer y va a cambiar mañana. Un modelo teórico no sólo debe poder explicar el estado de las cosas, sino también cuáles son las condiciones para que esas cosas cambien. Es mucho más fácil construir un modelo teórico que defina el estado de las cosas que uno que explique por qué esas cosas van a cambiar. Para eso hace falta complejizar un poco las aplicaciones.

¿Cuál es el estado de los profesionales argentinos en AI en relación a los del resto del mundo?

De nuevo, creo que lo que nos está faltando son casos prácticos a escala como los que podrían darse en otras partes del mundo. En particular, desde la Argentina trabajamos no solamente para sitios de acá, sino para sitios de España, Inglaterra, Canadá, EE UU y otros países, donde somos bien valorados y no tenemos problemas de disparidad profesional. Al menos, yo no lo percibo. Igual, dentro de lo que es AI hay mucha gente que la ejerce sin denominarse arquitecto de la información, un nombre por cierto muy rimbombante. Suena como ¡“construyo mundos”! Es como muy fuerte, pero hay mucha gente que hace esta práctica tanto para Argentina como para afuera, y en ese sentido lo que si percibo es que no está reconocida como una comunidad.

Algo que le hace mal tanto a esta disciplina como a la tecnología en general es que, así como el medio académico tiene en el docente o el investigador el encargado de construir un nuevo conocimiento, la tecnología, en particular el desarrollo de servicios web, como es un entorno muy enrarecido y turbulento, donde las condiciones del medio ambiente son muy difíciles de establecer los diagnósticos son muy caros e imprecisos, y los pronósticos son peores, es un medio muy fértil a la figura del gurú, esta persona que tiene un conocimiento que no se sabe bien por qué, pero que de alguna manera es capaz de predecir cosas en base a una palabra santa que nos dice cómo viene la mano, y que tiene un conocimiento intransferible. Esto conspira contra la posibilidad de construir una base profesional más grande, porque la figura del gurú asegura que lo que él sabe, solamente él lo puede saber, porque ha pasado por una serie de experiencias que le permiten ver las cosas que nadie ve. En tecnología, esta figura funciona mucho.

El gurú solo funciona en contextos turbulentos. En contextos formales y predecibles no existe la posibilidad de conseguir un gurú. Es diferente del experto, que da cuenta de sus conocimientos, y eso sigue de alguna manea la estructura positivista de experimentación, que es “si vos hacés los mismos pasos que hice yo, llegarás a las mismas conclusiones”. La base del gurú es la contraria: “haciendo lo mismo que hice yo, nunca podrás saber lo que yo”.

Algo que ocurre en desarrollo web es que hay una instancia muy grande entre los modelos teóricos académicos y las prácticas de implementación reales. Una persona que venga con 8, 15, 25 títulos bajo el brazo ha leído muchos libros, pero sólo podremos tener respeto por quién haya fracasado la suficiente cantidad de veces. Que haya implementado proyectos grandes y le haya ido mal. Tengamos en cuenta que en tecnología nada es un fracaso absoluto. No hay ningún proyecto que vos puedas decir “fracasó en todas sus dimensiones y todos sus niveles”. Casi todos los proyectos de tecnología no tienen instalados previamente sus objetivos globales. Se considera exitoso si llegaste hasta implementación. Este es el objetivo del equipo de desarrollo, pero no del proyecto. Por eso es muy difícil medir el éxito o el fracaso.


diego-ch.jpg Diego Ferreyra: Como la arquitectura, la AI tiene un aspecto proyectual en el sentido de que está signada por la posibilidad de construir un mundo por venir, que tiene una parte de creatividad y una parte de determinantes técnicos


¿Han aplicado las técnicas de AI en el portal Educ.ar ?

Si. Ahí trabajamos en equipo de desarrollo. Está Viviana Dehaes que trabajó muy fuertemente en lo que fue el diseño de interacción de esta arquitectura. También contamos con el apoyo de Alejandro Piscitelli, el gerente, sin cuyo apoyo no hubiéramos podido llevar adelante el rediseño que hizo Educ.ar .

Educ.ar estaba muy centrado en la noción de gestión de contenidos y su capacidad estratégica o crítica está basada en la calidad de sus contenidos. Lo que se trató de hacer es pasar la capacidad estratégica de Educ.ar a una plataforma de servicios donde los contenidos son un componente más, y donde la capacidad estratégica de Educ.ar no es la de tener los mejores contenidos, sino instrumentar los mejores procesos de accesos a contenidos por parte de los docentes, donde cada docente pueda decir cómo percibe el esos contenidos, puede nominarlos, reagruparlos y generar nuevos. De ahí decimos –de nuevo- que la capacidad estratégica de Educ.ar está puesta en su arquitectura y no en sus contenidos, si bien éstos son un componente importantísimo.

Esto le da a la plataforma de servicios un aspecto más horizontal, cosa que es relativamente una innovación dentro de los portales educativos, porque la educación es un segmento bastante verticalista. En educación tenés al docente, que se supone sabe más que los alumnos, y que tiene un saber autorizado, etc. Implementar una plataforma de servicios que horizontalice estas figuras fue una decisión bastante riesgosa, que por ahora es una experiencia y un experimento, las dos cosas a la vez. Veremos cómo resulta de aquí a un año, digamos.

¿Y cuál ha sido el saldo hasta el momento?

Por ahora nos va muchos mejor de lo que esperábamos. Hay una serie de herramientas que se implementaron de cara a motorizar la participación y tratar de lograr que los usuarios utilicen los recursos y se los apropien para generar recursos nuevos. Una de ellas fueron las etiquetas, otra, la constucción de portafolios. Los portafolios son como agrupamientos arbitrarios de recursos. Nosotros pensábamos que las etiquetas serían un éxito furibundo, ya que son un recurso muy extendido en la web, y que los portafolios serían un fracaso. Las etiquetas van bien, pero los portafolios van mucho mejor. ¿Eso es un fracaso, un error? Un resultado desviado respecto de la espectativa de la arquitectura, pero no puede ser percibido como un fracaso.
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