Buenas prácticas para desarrollar proyectos de e-learning en instituciones educativas

(Por Pablo Raganato, director Comercial de e-ABC Learning) La implementación de proyectos de e-learning ha evolucionado fuertemente en los últimos años, a medida que se fueron produciendo avances en la incorporación de nuevas tecnologías, la innovación de los procesos pedagógicos, el surgimiento de nuevas necesidades formativas a resolver, y en las modificaciones en los hábitos sociales de consumo de información.

Por ello, es importante analizar cuáles son las mejores prácticas que se deben considerar al momento de planificar y ejecutar una iniciativa de formación virtual en la actualidad.

 

Veamos algunas de ellas:

 

1. Incorporar tecnología sin una propuesta pedagógica, pone en riesgo un proyecto. El uso de la tecnología debe estar a orientado a las necesidades de los alumnos y docentes, con el objetivo de mejorar la propuesta pedagógica de cada institución. Sin embargo, vale la pena destacar que la utilización de recursos tecnológicos no garantiza el éxito de un proceso educativo, si no hay una buena propuesta pedagógica por parte del equipo docente, que se potencie con la tecnología.

Esto es importante decirlo ya que muchas veces se piensa que sumando tecnología se solucionan problemas vinculados a los procesos de enseñanza y aprendizaje. Pero si no se cuenta con una visión pedagógica del uso de las soluciones tecnológicas que se involucran en un proyecto, los resultados no serán los esperados.

Incluso muchos proyectos de e-learning fracasan porque solo se pensó en la implementación como parte de una tendencia o una moda; o porque alguien planteó la necesidad de avanzar y no se pensó en cuál era la mejor estrategia para que la institución pudiera beneficiarse con el buen uso de la tecnología, en pos de mejorar la propuesta educativa.

De ahí, que resulta esencial formar y sensibilizar a los docentes en el uso de las herramientas, sabiendo cuales son los objetivos pedagógicos que se quieren lograr.

 

2. Integrar las plataformas de e-learning con herramientas tecnológicas -que sean de uso cotidiano por parte de profesores y estudiantes-, brinda la posibilidad de mejorar estadísticas, obtener backups más veloces, lograr mayores niveles de seguridad, alcanzar óptimos niveles de eficiencia, y simplificar el acceso de los usuarios al sistema, para que puedan consultar desde un solo lugar los contenidos de los cursos y comunicarse con los demás participantes y docentes.

- En el ámbito educativo, esta práctica es clave en materia de integración de los LMS con los Sistemas de Gestión Académica (SGA), que manejan legajos de estudiantes, planes de carrera, documentación, entre otras cuestiones.

Si se dan de alta o baja alumnos, o se producen modificaciones, a nivel gestión, estas incidencias deben reflejarse también en el campus virtual. De igual manera, si se califican trabajos y evaluaciones en el LMS, las mismas deben estar registradas también en el SGA. Esta interacción permite simplificar tareas, automatizar procesos de intercambio de datos, reducir errores y tiempo, centralizar gestión de usuarios y cursos (evitando inconsistencias), obtener feedback de la experiencia de los usuarios, lograr reportes integrales de capacitación y darles seguimiento, e integrar informes y estadísticas.

- En términos de lograr mayor impacto y optimización en relación a los procesos de educación online, integrar funcionalidades que incorporen mayor productividad a las plataformas LMS; implica un valor agregado a considerar, para acompañar las demandas vinculadas a la integración de sistemas, que se han incrementado fuertemente en América Latina durante los últimos meses.

Este tipo de integraciones, permiten desarrollar mejores estrategias para hacer frente a un desafío pedagógico que concibe a los sistemas integrados como un único campus virtual donde las acciones educativas pueden ampliarse,  complementarse y potenciarse desde la comunicación. Todo ello, en el marco de  una integración transparente.

- Importante: los procesos de integración deben realizarse de manera fluida y sin ninguna alteración del servicio para los estudiantes.

 

3. Desarrollar experiencias de aprendizaje innovadoras es otro elemento importante a tener en cuenta. Los hábitos de acceso a la información y los niveles de interacción que exigen los alumnos, se han complejizado.

Sumar herramientas de colaboración y comunicación avanzadas hoy es un requisito imprescindible para un proyecto de e-learning.

La variedad de actividades, el seguimiento a los estudiantes y las herramientas de evaluación, son aspectos que destacan a plataformas como Moodle y le dan una ventaja diferencial. Pero en la actualidad estas características se deben complementar con mayor flexibilidad, a través de aplicaciones que hagan el trabajo más colaborativo y dinámico, y permitan generar una mayor cantidad de cursos e incrementar la cantidad de alumnos.

Algunas de las características que deben cubrir los proyectos de e-learning, son (entre otras):

  • un manejo consolidado de toda la información
  • espacios colaborativos en tiempo real con grupos de trabajo,
  • herramientas de comunicación con otros participantes y docentes,
  • soluciones de ofimática
  • un espacio en la nube para guardar información, como trabajos propios y material bibliográfico.

 

4. Modelo de implementación. Acompañar a profesores y tutores durante el proceso de implantación y asimilación de cada proyecto, es una de las claves que deben considerarse en la ejecución de los proyectos de e-learning, para que ellos puedan darle un aprovechamiento total al paquete de soluciones que incorpora una institución educativa, en el marco de sus estrategias de formación virtual.

 

5. Soporte. La asistencia técnica local y la concepción de un sólido centro de atención al cliente, son esenciales, ya que uno de los mayores factores de incidencia en la pérdida de alumnos por parte de las instituciones educativas se origina en una mala atención o respuesta frente a una consulta, pedido de apoyo o reclamo. Se trata de un delgado hilo que se debe reforzar permanentemente con una adecuada gestión y planificación.

- Como soporte, también hay que considerar lo mencionado en el punto 3. Es fundamental acompañar a profesores y tutores durante el proceso de implantación y asimilación de cada proyecto, para que ellos puedan darle un aprovechamiento total al paquete de soluciones que incorpora una institución educativa, en el marco de sus estrategias de formación virtual.

 

6. Contenidos. El desafío es crear contenidos de calidad, que puedan dar respuesta a los actuales hábitos de acceso a la información y el aprendizaje, acompañar eficientemente a las innovaciones pedagógicas actuales, y aprovechar la ubicuidad, movilidad y accesibilidad, que hoy plantean los dispositivos móviles.

El desarrollo de contenidos para proyectos de e-learning hoy tiene que apoyarse en tecnologías eficientes, y generar condiciones vitales para que un proceso formativo online logre el éxito esperado, garantizando colaboración en tiempo real, rapidez en la creación de materiales, fluidez en el desarrollo de tareas/ actividades, comunicación sincrónica y asincrónica a través de herramientas de videoconferencia, e instancias de social learning, entre otras cuestiones.

Contar con un equipo multidisciplinario de diseñadores instruccionales, pedagogos y líderes internos, que estén comprometidos con el proyecto de capacitación, también resulta esencial.

 

7. Engagement. La combinación de todas las prácticas mencionadas provocarán elevados niveles de compromiso, participación e interacción, por parte de todos los participantes del proceso educativo online, mejorando como consecuencia de ello los resultados obtenidos en un proyecto de e-learning.

 

Para dar respuestas a estas 7 prácticas saludables en la planificación y ejecución de un proyecto de e-learning, hay soluciones de valor que contribuyen a mejorar la educación, a potenciar la experiencia de aprendizaje de los alumnos, a enriquecer el ejercicio de la docencia, y a obtener los resultados esperados por cada universidad o institución educativa.

 

Integrando las funcionalidades de Office 365 con Moodle, en la nube de Azure, las instituciones educativas pueden crear una experiencia de aprendizaje innovadora, que considere las buenas prácticas mencionadas, incorporando mayor productividad a las plataformas LMS de código abierto con mayor cantidad de implementaciones a nivel mundial.

 

De esta manera, se puede hacer frente al desafío pedagógico que concibe a los sistemas integrados como un único campus virtual, donde las acciones educativas pueden ampliarse, complementarse y potenciarse desde la comunicación e interacción, en el marco de una integración transparente.

 

Office 365 y Moodle trabajan juntos para traer una experiencia mejor y más productiva de aula, a profesores y alumnos -por igual-, transformando la manera de enseñar, al permitir: mejorar la interactividad de docentes y estudiantes (enviando tareas con OneNote y guardando documentos en OneDrive), acceder a Moodle desde cualquier aplicación de Office 365 (login único), editar documentos incluso sin conexión a Internet, potenciar la comunicación mediante el aprovechamiento de Skype Empresarial, desarrollar instancias de aprendizaje social con Yammer, y sincronizar calendarios desde dispositivos con Windows, IOS y Android, entre otras funcionalidades.

 

El e-learning evoluciona cada vez más rápido y dinámicamente. Tener claro las prácticas más recomendables para el sector, a partir de la experiencia desarrollada durante los últimos años y las nuevas demandas que plantean hoy, tanto las instituciones educativas, como los profesores y alumnos; permite diseñar estrategias sólidas para llevar adelante procesos educativos online, que se sustenten fuertemente en la pedagogía, aprovechando –además- las mejores tecnologías disponibles, como un medio valioso para alcanzar los objetivos académicos propuestos.

 

Acceder a la propuesta Office 365 + Moodle + Azure

 

 

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